Dietas de adelgazamiento. Las saludables y las milagrosas.

Dietas de adelgazamiento. Las saludables y las milagrosas.

Según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad es uno de los factores que más influye en el riesgo de padecer enfermedades crónicas y morir prematuramente.

Sobrepeso.Imagen: freedigitalphotos.net

El tratamiento integral de la obesidad se caracteriza no sólo por la implantación de un régimen dietético moderado, sino también por la modificación de los hábitos alimentarios y del estilo de vida.

Debido a que el tratamiento de la obesidad es un proceso crónico, la dieta prescrita deberá ser mantenida a largo plazo. Para asegurar un cumplimiento a largo plazo de la dieta hipocalórica prescrita, además de cumplir los requisitos necesarios para la creación de un balance energético negativo, deberá ser equilibrada, variada, sabrosa y adaptada a las necesidades del enfermo

La clasificación de dichas dietas puede hacerse desde múltiples y variados puntos de vista, como por ejemplo según las características o bondades atribuidas a sus componentes, el supuesto efecto conseguido, la procedencia u origen de la dieta, la composición o el “fundamento” al que se le atribuye su eficacia. De forma general, se pueden encontrar.

Dietas hipocalóricas desequilibradas:

La dieta de la Clínica Mayo, Dieta “toma la mitad”, Dieta Gourmet, Dieta Cero.

Estas dietas suelen provocar, en las personas que las utilizan, el conocido efecto yo-yo o efecto rebote que se traduce en un aumento de masa grasa y pérdida de masa muscular, existiendo una adaptación metabólica a la disminución drástica de la ingesta energética, que se caracteriza fundamentalmente por una disminución del gasto energético. Estos regímenes suelen ser monótonos, además de presentar numerosos déficits en nutrientes sobretodo si se prolongan por largosperíodos de tiempo.

Dietas disociativas:

Dieta de Hay o Disociada, Régimen de Shelton, Dieta Hollywood, Dieta de Montignac, Antidieta, etc.

Se basan en el fundamento de que los alimentos no contribuyen al aumento de peso por si mismos, sino al consumirse según determinadas combinaciones. No limitan la ingestade alimentos energéticos sino que pretenden impedir su aprovechamiento como sustrato energético con la disociación.

Dietas excluyentes: Se basan en eliminar de la dieta algún nutriente.

Esta dietas pueden ser:

Ricas en hidratos de carbono y sin lípidos y proteínas, como por ejemplo:

La Dieta Dr. Prittikin y la Dieta Dr. Haas.

Ricas en proteínas y sin hidratos de carbono:

Dieta de Scardale, Dieta de los Astronautas, Dieta de Hollywood y la Dieta de la Proteína Líquida.

Estas dietas pueden producir una sobrecarga renal y hepática muy importante.

Ricas en grasa y en proteínas carentes de hidratos de carbono:

La dieta Dukan, Dieta de Atkins, Dieta de Lutz.

Se conocen como dietas cetogénicas. Estas dietas pueden ser muy peligrosas para la salud, produciendo graves alteraciones en el metabolismo, como por ejemplo acidosis, cetosis, aumento de colesterol sanguíneo, etc.

Las dietas con bajo contenido en hidratos de carbono y elevado contenido en proteínas (con más o menos grasa) constituyen el grupo más importante de dietas de adelgazamiento, siendo algunas de ellas bastante populares en la perdida de peso.

Una revisión de 2.609 estudios concluye que las dietas de estas características que adelgazan, lo hacen por ser bajas en calorías y no por ser ricas en proteínas. En este sentido, se han realizado algunos estudios científicos sobre la posible eficacia y seguridad de algunas dietas mágicas o populares destinadas a la perdida de peso. Un estudio publicado en la revista científica Obesity Research  revisó y comparó la “Dieta Atkins”, la “Dieta Ornish”, la “Dieta de los Vigilantes del Peso” (Weight Watchers) y la “Dieta de la Zona” en lo que se refiere a perdida de peso y reducción de factores de riesgo vascular, en el que se observó que al cabo de un año todas las dietas consiguieron una pérdida de peso y una disminución de los factores de riesgo vascular similar, no habiendo diferencias significativas entre las distintas dietas, evidenciando no existe evidencia científica suficiente para recomendar una de dichas dietas en lugar de la dieta hipocalórica moderada.

Conclusiones

Las “Dietas milagro” son dietas que deben ser consideradas “sin fundamento científico”. Pese a que en algunos casos, a priori, se puedan “observar resultados”, es decir pérdidas de peso, cabe analizar si dichas pérdidas se deben a la pérdida de grasa o la de pérdida de agua y masa muscular. Y aún cuando dichas pérdidas de peso sean a través de masa grasa cabe analizar si el mantenimiento de dicha dieta a largo plazo puede ocasionar efectos secundarios perniciosos para la salud. Además, la alimentación se torna aburrida, se pierde  el apetito y la ilusión de comer, y sobre todo, existe un riesgo elevado riesgo de recuperar el peso perdido (o incluso superarlo) una vez se ha abandonado el “pseudotratamientodietético”.

En todo caso, no hay que olvidar lo que las Instituciones Científicas e Investigadores han hallado al analizar las dietas que aparentemente funcionan de forma milagrosa lo siguiente:

1. La pérdida de peso conseguida es debido a que se consumen menos calorías (dieta hipocalórica), y no por los efectos que se le atribuyen a dicha alimentación

2. Este tipo de dietas restringe la ingesta de alimentos saludables que aportan nutrientes esenciales (comprometiendo la ingesta de vitaminas y minerales)

3. No aportan la variedad de alimentos necesaria para
satisfacer las necesidades nutricionales

4. Estos tipos de dietas pueden causar anomalías cardiacas, renales, óseas y del hígado
, así como aumentar la mortalidad total

La dieta hipocalórica moderada y equilibrada es la dieta de adelgazamiento científicamente mejor documentada, de forma que su uso como estrategia de adelgazamiento supone la forma más saludables de perder peso y una minimización de los posibles efectos adversos. Asimismo, la educación nutricional y alimentaria hacia la alimentación saludable es de vital importancia para que el paciente practique lo que se puede denominar el “free living” o “vivir en libertad”, es decir que, una vez la persona ha aprendido e interiorizado aquello que tiene que hacer con la alimentación será capaz de llevarlo a cabo sin necesidad de una imposición externa.

El tratamiento de la obesidad es un proceso a largo plazo, en que no sólo está implicada la pérdida de peso, sino también la adquisición de hábitos de vida saludables,por lo que deberá ser llevado a cabo por un equipo multidisciplinar en el cual deberán tener un peso importante de implicación la figura del psicólogo, el profesional en materia de actividad física y deporte y el dietista-nutricionista expertos en nutrición equilibrada y alimentación saludable.

Fuente: Fesnad

 

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